¡No te avergüences de tus uñas!

Por 17 Noviembre, 2016Luce tus uñas

La vergüenza  es una emoción que se apodera de nosotros ante una situación que nos produce incomodidad, cuando nos descubren haciendo algo que no debemos o cuando queremos esconder algo y nos descubren en plena faena. Es decir, sentimos una reacción visceral causada por el rechazo de lo que la sociedad considera incorrecto.

Estas situaciones hacen que sintamos un rubor que no podemos evitar, nuestro rostro comienza a sonrojarse, nos sudan las manos, etc. Cuando sentimos esa sensación la primera reacción instintiva de nuestro cuerpo es la de querer huir o si esa no es una opción esconder aquello que nos avergüenza.

Cuando somos pequeños los estímulos de los adultos son siempre positivos, los padres nos aplauden casi todo lo que hacemos y esto nos genera una sensación de seguridad. Cuando crecemos, sin embargo, cuando empezamos a ser más independientes empezamos a sentir inseguridades cuando nos llevan la contraria. Esta inseguridad, sin embargo,  es una sensación útil para desarrollar la responsabilidad por nuestro cuerpo y nuestra sociedad.

Al fin y al cabo, cuando nos avergüenza es porque consideramos lo que estamos haciendo es incorrecto. Algo parecido es la sensación que sentimos cuando nos avergonzamos de nuestros hábitos, cuando escondemos el cigarro mientras fumamos, o escondemos nuestras manos para que nadie pueda ver el pésimo estado de nuestras uñas cuando nos las mordemos.

Seguro que la mayoría de los que compartís este antihigiénico hábito habéis tratado de esconder vuestras uñas ante una figura de autoridad o ante quien pensamos que podría desaprobar nuestras actuaciones.

Es precisamente en estos momentos cuando la idea de abandonar este hábito pasa por nuestra cabeza, aunque también tendemos a quitarnos esta reflexión de la cabeza con excusas como ¡imposible que deje de morderme las uñas!, ¡a quién le importa que muerda las uñas! o ¡tampoco será tan malo si tanta gente lo hace!

Pero como ya la mayoría sabéis morderse las uñas además de ser antiestético y antihigiénico es perjudicial para la salud de nuestras uñas, nuestra salud bucodental y en los casos más extremos en nuestro estómago por lo que ya es hora de plantearse abandonar este hábito.

Quitar esta costumbre que tenemos tan interiorizadas y automatizada es realmente complicado ya que es complicado identificar los momentos y las razones que nos llevan  a mordernos las capas ungueales.

Por todo ello, es posible que necesitemos un pequeño empujón que nos ayude en el proceso y nos allane lo máximo posible el camino. El aplicador Raylex es una alternativa interesante ya que este aplicador en forma de rotulador que tan fácil es de transportar (ocupa lo mismo que un subrayador) combina dos tipos de terapia necesarias para emprender y alcanzar el objetivo satisfactoriamente.
App RaylexEste método consiste en aplicar Raylex (compuesto por extracto de denatonio y pomelo) en el borde superior de la uña que nos inhiba el deseo cada vez que os llevamos las manos a la boca.

Asimismo, la app móvil gratuita trata de acompañarte y sobre todo motivarte durante todo el proceso con afirmaciones que te quitarán las ganas llevarte las manos a la boca y te premia cuando consigues pasar el día sin acordarte de tus uñas.

¡Deja de avergonzarte de tus manos y haz que  tus maltrechas uñas luzcan saludables y bonitas!

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