Salubridad en los espacios públicos

Por 21 Julio, 2016Sin categoría

La mayoría de las personas somos conscientes de la importancia de mantener unos hábitos de higiene adecuados para huir de los gérmenes. Sin embargo, todos cometemos alguna imprudencia en nuestro día a día como no bajar la tapa del inodoro al ir al baño o no limpiarnos las manos tantas veces como debiéramos en nuestro día.

Toda esta preocupación por la higiene se multiplica por diez cuando de lugares públicos hablamos, sobre todo cuando se trata de los aseos de estos lugares por los que transita tantísima gente.

Aunque, el baño es el lugar dónde prolifera  mayor cantidad de bacterias, éstas no suelen afectar a nuestra salud, o al menos eso es lo que expone un estudio publicado en “Aplied and Environmental Microbiology” realizada por el microbiólogo del Arrgonne National Laboratory de Illinois Jack Gilbert.

Dicha investigación concluye que no debemos preocuparnos por los organismos que habitan en los baños ya que las superficies de los inodoros son secas, estériles y pobres de recursos y raramente nos causarán una infección.

En realidad, deberíamos guardar mayor cuidado con otros utensilios, ya que el 92% de las bacterias que encontramos en estos lugares son organismos que se desprenden en nuestra piel y no se encuentran en los inodoros precisamente.

aseo públicoPor lo tanto, las partes de los servicios que más bacterias patógenas contienen son el pomo de la puerta, los grifos y los dispensadores de jabón, donde se encuentran una gran cantidad de actinobacterias, bacteroidetes, endobacterias y protobacterias.

Estas bacterias y virus pueden contraerse en cualquier otro lugar y su contagio es similar. Además, no tenemos de que preocuparnos ya que la piel es una barrera efectiva contra los gérmenes. Los patógenos suelen contagiarse a través de las heridas, la boca, la nariz o los ojos, por eso es mucho más importante lavarse bien las manos y tener cuidado con lo que introducimos en nuestra boca.

En este sentido las personas que practican la onicofagia o hábito de morderse las uñas, pueden transmitir estos elementos patógenos al organismo cada vez que se llevan las manos a la boca ya que según un estudio sólo el 67% de las personas siempre se lavan las manos después de ir al baño.  Aunque la salubridad no es principal por el que las personas afectadas por esta práctica se plantean para dejar de morderse las uñas, deberían tenerla en cuenta  si no quieren contraer los virus que se encuentran en estos lugares.

Onicofagia, morderse las uñas Por este y por más motivos debes plantearte abandonar el poco saludable hábito de morderte las uñas y para ello, puedes necesitar ayuda y sabes que siempre puedes contar con Raylex, ya que gracias a la combinación de una terapia de aversión (sabor amargo del rotu) y otra de motivación (a través de su app móvil gratuita) el proceso de dejar de morderte las uñas te resultará mucho más llevadero.

¡No introduzcas en tu boca aquello que no quieres! Ya es hora de plantearse dejar de morderte las uñas.

 

 

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